Las preguntas del Ornitorrinco

No obstante ser un editor consumado y
como para que no digan que ha creado una editorial para publicar sus mismos
libros, los textos de Ricardo Ayllón han ido apareciendo en distintas
editoriales a nivel nacional y ahora ha tenido el acierto de publicar en un
joven sello trujillano que va en camino de trascender: Ediciones Orem, de otro
amigo, Oscar Ramírez, con un notable libro de entrevistas: Las
preguntas del Ornitorrinco (diálogos con la literatura peruana).
Las preguntas del Ornitorrinco intenta ser un libro de entrevistas formales
a escritores consagrados (no oficiales ni veneradas vacas) de nuestra
literatura peruana. Digo que “intenta” no como un defecto sino como un acierto,
ya que más que un juego de roles de pregunta y respuesta entre entrevistador y
entrevistado, esta publicación viene a ser una miscelánea de diálogos
entrañables con los espíritus sencillos y trashumantes o con los egos de cada
autor. Además, el buen Ricardo cuenta con algo a su favor: su labor de escritor
le permite elaborar las preguntas adecuadas y rastrear el alma de sus colegas
de oficio y beneficio. ¿Beneficio?
Las preguntas del Ornitorrinco son
claras, precisas, sencillas, algunas condescendientes y otras que buscan la
polémica. Las preguntas del Ornitorrinco aperturan el diálogo, estimulan la
capacidad comunicativa, provocan la incontinencia verbal (esto lo podemos
comprobar en las respuestas de Cromwell Jara, de Oswaldo Reynoso y de Ricardo
Vírhuez). Las preguntas del Ornitorrinco son tan certeras y direccionadas que
arrancan frases como: “La religión es el principal agente idiotizador del
hombre” (Marco Cárdenas), “Mientras exista una sociedad con esperanza, estará
presente la voz del poeta” (Julio Carmona), “Escribir es un privilegio que Dios
me dio y no he desaprovechado” (Rosa Cerna Guardia), “La inteligencia es a
veces un estorbo para la literatura” (Cronwell Jara), “Voy a morir siendo
pesimista” (Carlos Rengifo), “El poeta debería ser un combatiente del trabajo
cultural” (Jorge Luis Roncal), entre otras.
Cuando acepté presentar el libro, Ricardo
Ayllón me dijo que lo leyera con detenimiento, que le interesaban mis
opiniones. Sin embargo, poco es lo que se puede opinar de un libro de
entrevistas. Aquí lo más importante, a mi modesto entender, son las respuestas
de los entrevistados. Podemos resaltar sí los giros formales y la pericia del
indagador para hacer que la entrevista adquiera tono de confesión y una
subjetividad preciosa. Y qué bueno. La mayoría de las veces logra su cometido,
pero hay otras en que por el tiempo y el espacio en que han sido realizadas
(dígase caminando por un pasillo, o apurados porque ya empezaba una conferencia
o porque finalizaba), donde los dialogantes se muestran apáticos o muy breves y
no se dejan escarbar ni abarcar como el ornitorrinco lo hubiese deseado.
En conclusión, Las preguntas
del Ornitorrinco (diálogos con la literatura peruana) es un libro
importante en nuestras letras, pues recoge la voz y las mejores impresiones de
importantes escritores peruanos. Diremos también que si el libro presenta
grandes aciertos se debe a que Ricardo Ayllón no es novel en estos asuntos; por
el contrario, es un viejo zorro, un veterano lobo de estepa, un sobreviviente
indemne de las causas imposibles en el mundo del periodismo. Ha trabajado en La
Industria de Chimbote, ha coeditado la revista Arteidea y ha escrito un libro
de crónicas periodísticas.
Bien por él y felicitaciones al editor de este
notable libro.