
Escribimos un poema para no escribir cualquier otra cosa
Escribimos para sentirnos elegidos
Escribimos un poema para hacer más sensibles a los hombres
O al menos para intentarlo
O sea para sentirnos bien con nosotros mismos
Escribimos para ahuyentar cualquier acto de infelicidad
Para espantar a las buenas muchachas
y congregar a las no tan buenas
Escribimos para que la gente honesta nos deshonre
Para que un poema cuento o batracio nos acompañen a
estar inexplicablemente solos
Escribimos para amar bajo los árboles
Para cobijarnos con palabras de alambre en una tarde de aguacero
Para abordar una combi sin un céntimo en los bolsillos
Escribimos para sabernos vivos
Para anudar de cerca el corazón de un cangrejo
Para denunciar la noche a razón de dos tobillos
Escribimos un poema para no tener tiempo de hacer otras cosas
Como por ejemplo
Trabajar a lomo de pizarra y sudar el pellejo del vacío
Escribimos para que nuestra madre diga que tiene un hijo escritor
Y para que nuestro viejo afirme eso es cosa de maricas
Escribimos para emborracharnos gratis en los parques
Para joder a nuestros patas a golpes de etimología
Para emplear mejor nuestra pereza
Escribimos para hundirnos más en nosotros mismos
Para que los demás se alimenten de carroña y
digan puta qué loco ese güevón
Escribimos para gritar que no tenemos más que dar
que un puñado de palabras nocivas a los sentidos
Escribimos para leer un poema de Benedetti
Y decir
Esto debí escribirlo para tus hoyitos, amor mío
Escribimos un poema para recitarlo en un auditorio elegante
o en cualquier bar de mala muerte
Escribimos para que nuestro hijo diga cuando grande
Yo tuve un padre que quiso llegar a Vallejo y sólo llegó hasta la avenida
Escribimos para no mirar atrás
Para que nuestra sobrina recién nacida pueda coger y raspar la luna
de mis anteojos de miope
Escribimos, en fin
Para destruir un proyectil con un tintero
Es decir para despojarnos por dentro
O sea para buscar en cada palabra nuestra sangre, nuestras vísceras y nuestro corazón. Para pregonar una vez más la literatura no cambiará el mundo, pero cómo lo embellece,
Compadrito.
César Olivares
Trujillo, 16 de mayo de 2007
Este es el blog oficial del poeta trujillano César Olivares. Aquí se publicará, de manera periódica, una antología de la producción literaria y crítica de tan prontuariado creador.
Monday, May 21, 2007
Friday, November 17, 2006

I
Muchas veces he inventado palabras para callar
Sombra muda que te fuiste sin tus pasos
y no sabes de retornos
Recuerda que mi soledad es innata
que no tengo horario establecido para fumar y extrañarte
que aunque no estés junto a mí siempre estarás conmigo
La vida seguirá siendo lo que quieras
no lo dudes
Yo te espero con el sonido de la tristeza entre las manos
En reposo con los libros en ruinas bajo la lluvia
Dime que el tiempo no es necesario para esperarte
que la paciencia es un capricho más de tu demora
que una hora en este café no es para que pase la lluvia
Simplemente
Pero sé que no dejarás huella en otros caminos
Tus pasos se quedaron conmigo
para siempre.
VI
Sentir tu ausencia
Dibujar tu rostro con palabras a lo lejos
Tejer tu piel a mis manos sin importar el tiempo
de la sombra
Amarte en espera del silencio y de tu cuerpo de gaviota
Estar con las mismas palabras atadas a la misma angustia
y sentir que nada ha cambiado
Es terrible
No debiera hablarte de estas cosas
Pero cuando hablo de ti
siento morir el sol en la sangre.
…BAJO LA ESTACIÓN

I
Sé que me acordaré de tu pelo suelto
(cascada noche
caída sobre tus senos
a manera de un viento tibio)
Sé que me acordaré de tu cintura
de la destrucción inevitable de tu sexo
registrada
en alguna habitación lejana de hotel
Serás por siempre palabra dormida en mi memoria
la más vaga imagen
de un grito quebrado sobre la alfombra
Por eso y aunque el tiempo solo sea
sudor sobre tu cuerpo
tu piel seguirá envejeciendo a mi costado
Como una herida multiplicada por tu nombre.
VII
(Otro poema al estilo de una misma
canción de Bob Dylan)
Porque ya no puedo ir a un prostíbulo
y pensar en ti
ni adentrar mi gastado pene
en el sexo envejecido
de la mujer de turno
Porque ya no puedo hallarte
bajo mis manos
ni puedo imaginar un cigarrillo encendido
entre tus pezones oscuros
Porque ya no puedo hacer otra cosa
que retener en la punta de mi sexo
el llanto
de tu milenaria ausencia
y echarme a andar anónimamente vestido
destruyendo en voz alta
la oscuridad de los rincones.
ZONA DE ESPERA
I
COMUNICADO # 1
La encontraron en mis ojos
Dicen que estaba muerta
Yacida sobre un invierno crudo y sin árboles
La encontraron en mis ojos:
Cabello negro
21 recuerdos de edad (aproximadamente)
Indocumentada
Vestía un traje de lluvia
detenida por el silencio en plena tarde
Entre sus manos traía flores grises…
…Y el grito desorientado de los niños
que venden su infancia en cada esquina
La encontraron en mis ojos
No hay tiempo para recordarla
(ella no se recuerda
ella se vive a cada instante)
La encontraron en mis ojos
Dicen…
Es verdad
…Pero en sus ojos
yo también amanecí muerto.
X
Sin embargo
Es como si hasta mí llegaras hecha de
todos los abismos
Habitante al fin de mi piel como la tarde
Mi alegría es mirarte de pie ante el mundo
Con esa fuerza que yo pierdo
Cuando el sol cae al mar
Herido por la sombra de los pájaros
Qué me importan las sombras y los espejos
Yo creo en ti como creo en el caos y en el silencio
Y te amo
Porque estás hecha de todos los lugares
Porque en tus ojos el mar no es solo el mar
Porque los árboles que han crecido en tu sombra
Son los que sostienen mi mundo desde tus ojos
Desde entonces nada se compara al lenguaje de flores
que desprende tu presencia
Yo te he buscado en mi pecho
Como una palabra caída del silencio
Entre sombra y paisaje
Te encontré amarrada a la raíz de un grito
como de luna vacía
Desde entonces cada árbol termina en tu recuerdo
Hay lugares que se abren como viento que arrastra aves
Hay lugares que son tu pelo
Hay lugares que son tu espalda
Hay lugares que terminan como baranda de silencio
Sobre tu sombra
Porque tú no eres mujer ningún lugar
Porque tú eres mujer todos los lugares.
César Olivares
(1999- 2000)