Un libro de poesía siempre es un abanico de
posibilidades a nivel de estructura, discurso y representación. La poesía tal
vez es el único arte donde el discurso tiene la capacidad de renovarse en sí
mismo, de acuerdo con la verdad o vigencia de sus semas. Por eso, cada que volvemos
a un poemario, es frecuente encontrar referentes nuevos que nos permiten
realizar lecturas distintas o complementarias a las anteriores. No es una
regla, pero esta operación de resignificación casi siempre ocurre con los
buenos libros de poesía. Hace poco releí Y antes niegue sus luces el sol, del
poeta liberteño Bethoven Medina Sánchez, y llamó mi atención la actualidad y la
vigencia del mundo representado en sus versos. La primera edición de este libro
data del año 2003; sin embargo, a decir del mismo poeta, este libro fue escrito
hace cuarenta años. A continuación, detallaré algunas impresiones surgidas de
su lectura.
Impresiones generales
Y antes
niegue sus luces el sol ha sido editado cuatro veces en nuestro país, dos
de manera impresa y dos en formato virtual. La primera edición apareció bajo el
sello de Arteidea Editores en el año 2003. Nueve años más tarde, en el 2012, la
Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo de Cajamarca se encargaría de ponerla
al alcance de los lectores por segunda vez. Este año, 2021, han aparecido las
ediciones en formato e-book a cargo de KN Editores de Cajamarca y de la
Municipalidad de Lima, como parte de su colección Poesía contemporánea peruana.
A nivel de contenido, el libro presenta un
contrapunto entre dos discursos. El primero se refiere al himno nacional
completo. Cada verso del himno le otorga el título a un poema. Por esta razón,
el libro está compuesto por 52 poemas, pues son 52 los versos que componen,
entre estrofas y coro, el himno completo del Perú. El segundo discurso pertenece
al plano de la reflexión crítica. A partir del significado de sus versos, el
poeta cuestiona los hechos relevantes y poco conocidos de la historia del Perú.
En este segundo discurso se observan referencias intertextuales históricas
intercaladas con hechos actuales y cotidianos, pues la historia también se
escribe desde la cotidianidad. Aparte de representar de manera épica a los
héroes subalternos de nuestra nación, aquellos que entregaron la vida para la
construcción de un futuro accesible a las mayorías, el libro también reivindica
al batallador cotidiano, oprimido, subalterno, cuya voz por sí misma no puede
enfrentar el discurso hegemónico. Aquí el libro cobra trascendencia, pues
cuestiona ese olvido a quienes resultan ser los verdaderos hacedores de la
patria.
Y antes niegue sus luces el sol, como lo advirtiera el crítico Juan Paredes
Carbonell, nos ofrece múltiples aristas para ingresar a su contenido. En
efecto, por tener un trasfondo de acontecimientos registrados de manera
oficial, podemos abordarlo desde una lectura histórica. Por el hecho de
cuestionar los anquilosamientos del pasado y proponer un cambio en beneficio de
la comunidad, podemos otorgarle una lectura política. Aunque, en realidad, también
podemos leerlo sin pretensiones de ningún tipo y salir igualmente lesionados
por su mensaje de denuncia. A todas luces, se trata de un libro polifónico y
desconcertante.
¿El caos lírico o la lírica del caos?
Quien se acerque por primera vez a Y antes
niegue sus luces el sol, trascendente libro de poesía de Bethoven Medina, quedará
completamente desconcertado, pues el autor, antes de brindar un mensaje poético
claramente marcado, una manera de ver la realidad, invita a recrear, a partir
de los elementos de su discurso, un mensaje que vaya de acuerdo con su
capacidad de asombro y nivel de sensibilidad. Esto se debe al rompimiento de
las estructuras lógicas dentro del discurso poético. Este caos lírico que
enfrenta el lector se debe, precisamente, a la lírica del caos generada
intencionadamente por el poeta. La lírica del caos en el poema se presenta a
través de un discurso que se bifurca en varios planos, en otras palabras, en un
mensaje no terminado o alterado por elementos impropios o “inoportunos” en el
poema. Esto no es algo negativo, pues su nivel de representación se caracteriza
por estar en construcción permanente, debido a la renovación de los
significados en el discurso.
Una muestra de lo afirmado lo encontramos en el
poema “Que faltemos al voto solemne”, cuando el poeta dice:
Esta tarde de palmeras piensa
y aparece don Luis Bustamante y Rivero
Un pez salta al aire
tras no soportar al océano Pacífico y escuadrón de agujas
200 millas nuestras eternamente
(que faltemos al voto solemne en tren cruzando andes)
En los versos citados encontramos lo que el poeta
Juan Paredes Carbonell calificó de caoticismo semántico. De acuerdo con su
perspectiva, “Bethoven recurre
a desarticular el lenguaje y romper la estructura lógica del pensamiento
racional, en una multiplicidad de referencias de sucesos y cosas” (p. 27). Efectivamente,
no hay otra manera de cuestionar la realidad que presentarla de manera caótica,
tanto a nivel de referente como en los diversos planos del discurso.
Por otro lado, de acuerdo con las fechas
propuestas en el primer poema (“Somos libres, seámoslo siempre”), pareciera que
los poemas futuros nos ofrecerán un discurso ordenado y cronológico de los
principales hechos de la historia del Perú que el poeta ha elegido cuestionar.
Sin embargo, en los demás textos las referencias históricas y culturales pierden
su orden natural y se reestructuran de acuerdo con el orden emotivo de cada
poema, o, lo que viene a ser lo mismo, con el desorden subjetivo de cada lector.
La poética de la solidaridad
Bethoven Medina cuestiona el pasado y el
verdadero sentido de la libertad, pero también se muestra preocupado por el
futuro de la nación y de sus habitantes, eso que Benedict Anderson llamó la
“comunidad imaginada”. En efecto, Anderson (1993) define la nación como “una
comunidad política imaginada, inherentemente limitada y soberana” (p. 11). En
“Somos libres, seámoslo siempre”, Medina reflexiona de lo lejos que estamos de
alcanzar la definición de nación propuesta anteriormente, pues cuestiona el
significado de la verdadera libertad. La siguiente imagen es estremecedora:
“Ahora que brotan ojos a la mañana”. Es como si de pronto, en medio de tanta claridad
prometida, tuviéramos ojos para ver, para darnos cuenta de nuestra propia
realidad, cuyo futuro se encuentra aherrojado a la voluntad la cultura
hegemónica. También dice en este poema: “Se manifiesta la lluvia en tu voz
cuando eres reo de ti”. Ese llanto que ahoga la voz, que no deja hablar al
oprimido, terminará cuando dejemos de ser presos del egoísmo y luchemos por
causas justas: “porque el mar no es para intrusos que raptan caracolas y
añoranzas”. Aquí se empieza a construir una poética de la solidaridad, que será
transversal al contenido de todo el libro.
La poética de la solidaridad de Bethoven Medina
se basa en enunciados portadores de verdad, que, según Alan Bodieu, solo pueden
surgir del caos social. En efecto, el discurso solidario de Medina brota
caudalosamente, en pleno contexto histórico oficial, a través de los agujeros
de silencio dejados por el discurso hegemónico. Bethoven Medina propone la
poética de la solidaridad no como la representación de un mundo ordenado y
feliz, sino como el ejercicio necesario e imprescindible para terminar con el
caos y el sufrimiento de un mundo lleno de desigualdades. En otras palabras, esta
práctica de la solidaridad nace del cuestionamiento de una sociedad injusta,
que oprime al desposeído.
Pero más allá de la
poética de la solidaridad, lo que realmente Bethoven Medina propone en este
libro es una poética plena de los valores. Es frecuente encontrar en el libro
palabras como fraternidad, igualdad, amor, libertad, justicia, responsabilidad,
perseverancia, solidaridad, etc. Por ejemplo, en el segundo poema que le otorga
el título al libro, la voz lírica expresa:
El
sol
esa
yema de huevo
adentro
muy adentro despierta
a la patria en amor
En los versos citados se puede observar una
relación entre amor y alimento. La patria se nutre del valor de sus hombres,
pero el organismo de los hombres precisa de las proteínas necesarias para empujar
los sueños. Es difícil identificarse con un proyecto de nación con el estómago
vacío. No se puede pensar en la libertad plena cuando antes se está preocupado
por llenar el estómago. Así lo evidencian los siguientes versos del poema “Que
la patria al eterno elevó”:
Hay
que buscar la libertad como presa en shámbar
o caldo de habas
entre repollos y garbanzos
en homenaje a la patria que al eterno
elevó
y sus estruendos ahora que sacuden la
playa
En este mismo sentido, la
fraternidad y la compasión también se aprecian en estos versos del poema “Que
faltemos al voto solemne”:
Irremediablemente
debajo de llantas de un bus
los
días son entusiastas pollitos en corso
venidos
a comer en mi pecho
maíz
chancado
lágrimas
granuladas
así son los días bajo el Fondo Monetario Internacional
Aquí el poeta consuela al sufriente, al que vive
el día a día. El hablante lírico se muestra empático y abre su pecho a esas
aves tiernas que sufren las inclemencias de la incertidumbre económica. En los
versos citados, el maíz chancado es comparado con lágrimas granuladas, pues
muchas veces eso es lo que cuesta saciar esta necesidad elemental que permite
la supervivencia.
La preocupación por el alimento (o la carencia de
este), es recurrente en este libro de Bethoven Medina. Por ejemplo, en el poema
“Que la patria al eterno elevó” el hablante lírico problematiza el hambre,
pero, aún en estas circunstancias, el estómago vacío no es excusa para perder la
esperanza:
después
de una noche fría y metálica —no importa—
siempre
se espera el amanecer
aun
cuando la navaja que taja
sigue siendo las 12 del día y platos
vacíos
Referencias bíblicas, tópicos ambivalentes para la construcción de la justicia
En una de las tantas
lecturas que ofrece Y antes niegue sus luces el sol, se puede apreciar
que las nociones correspondientes a la poética del bien común se encuentran
basadas en numerosas referencias bíblicas. Sin embargo, al contrario de lo que
pueda pensarse, las alusiones religiosas en el poema no sirven de consuelo a
los sujetos representados en el texto. El autor problematiza en algunos versos
la manera en que los fundamentos bíblicos han sido cómplices de la injusticia. No
obstante, algunos referentes sagrados también sirven para enaltecer algunos hechos
históricos y dar valor a los principales constructores de la patria.
Una referencia bíblica notable la
encontramos en el poema “Que faltemos al voto solemne”, cuando en los versos
finales dice: “Lavad los pies a mi país”. Aquí la nación se presenta como un
agente maculado, sucio de corrupción, al que es necesario empezar a limpiar
desde la base, para echarlo a andar sin mancha. Para lavar pies ajenos es
necesario despojarse de toda vanidad, ser el más humilde entre los humildes,
valor primordial de la religión cristiana, principalmente del nuevo testamento.
En este sentido, los encargados de asear a nuestra patria serán los puros de
corazón, los que hacen el bien sin ansias de figuraciones políticas.
Otra referencia bíblica en
la que se alude al amor con tintes de plegaria se encuentra en el poema “Que la
patria al eterno elevó”:
Amar
al Perú sobre todas las cosas
ahora y en la hora
caminando sobre los cordeles eléctricos de
la ciudad
En estos versos el poeta se declara
creyente. Pide amar al Perú, pero no en la ahora de nuestra muerte, sino en
nuestro diario trajinar, en la lucha consuetudinaria que permitirá establecer
las bases para un verdadero cambio social. Solicita amar a la patria a pesar de
las adversidades. Por eso en uno de los versos más emblemáticos de este libro
manifiesta: “Desde el fuego / enardecido entre sombras, te amo Perú”.
Más
adelante, en el poema “Y quebrar ese cetro que España”, el poeta se muestra
cuestionador de la religión de los vencedores, pues asume que fue cómplice de
la invasión y del hurto de las riquezas de las culturas originarias de estas
tierras. Es decir, un elemento propiciador de injusticias y creador de
desigualdades.
Padre
Nuestro
España Ave María en pecado concebida
Mi Perú no desea rayas como tigre
O
en estos otros versos donde establece una analogía entres los apóstoles y los
próceres de la independencia.
Simón — José
apóstoles
de la independencia
ríos
de velas encendidas
aquí queda
Aunque a ciencia cierta José no fue un apóstol
propiamente dicho, la imagen en válida para otorgar ciertas características
sagradas a la acción libertadora de Simón Bolívar y José de San Martín.
Palabras
finales
En conclusión, el discurso poético de Y antes niegue
sus luces el sol se ubica del lado de los vencidos, pero de un vencido que
de pronto se cansa de serlo, de un vencido cuestionador, cuyo discurso presenta
las verdades históricas dentro de la ética de lo real. Muestra al Perú como una
imposibilidad histórica con fallas de origen. Por
otro lado, la poética de la solidaridad en este libro se fundamenta en la
necesidad de lograr el bien común, que es el principio de toda ética. Y el bien
común es el principal punto de partida para cambiar el mundo caótico y oscuro
en el que reina la corrupción y la mentira. Citando al poeta, la poética de los
valores equivale a ese “vivir fosforescente” en medio de la oscuridad, donde
“la justicia aún no llega ni libertad ni moralización ni igualdad”. Finalmente, podemos decir que Y antes niegue
sus luces el sol es un libro honesto con el discurso que propone. Bethoven Medina
nos invita a “no permanecer indiferentes a rigores
de los días”. Y lo repite
más adelante: "No debemos permanecer
indiferentes bajo crepúsculos / a la redención de la sangre”.
César Olivares Acate
Referencias
Anderson,
B. (1993). Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión
del nacionalismo. Fondo de Cultura Económica. http://seminariocultura.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/sites/90/2021/01/Anderson_benedict-_comunidades_imaginadas-completo.pdf
Badiou,
A. (2009). Compendio de metapolítica. Prometeo.
Medina, B. (2021). Y
antes niegue sus luces el sol. Municipalidad de Lima. https://www.descubrelima.pe/wp-content/uploads/2021/11/Y-antes-niegue-sus-luces-del-sol.pdf